Aunque sea muy temprano Despierta y abre bien los ojos Del paraíso las puertas Para ti se abrieron Son el gozar y el sufrir Como el reír y el llorar Una y la misma moneda La cara y la cruz.
Nunca podrás olvidar Los delicados aromas Atrapados en las redes Tenues y sutiles De aquellos amados besos En las quietas y calladas Tardes que lentas morían Quedas en el mar